TIPOS DE DETERGENTES Y QUE SON
DETERGENTES NO IONICOS
Los detergentes no iónicos se sintetizan usando un número de diferentes productos químicos. En su mayor parte, están hechos con glicol de polioxietileno. Estos son considerados como los más seguros de los detergentes no iónicos. Otros productos químicos utilizados para crearlos incluyen glucósidos y óxidos de fosfina. El “el libro de oro" de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC por sus siglas en inglés) recomienda que ninguno de los tensioactivos anteriores se mezclen. Los detergentes no iónicos se utilizan principalmente en entornos de laboratorio para asegurar la eliminación completa de la suciedad y otros contaminantes de los objetos de investigación.
DETERGENTES CATIONICOS
Los detergentes catiónicos tienen un centro de carga positiva compuesta principalmente de amonio. También, a diferencia de otros detergentes, el amonio en ellos se encuentra en el extremo polar de la molécula. Los detergentes catiónicos son hidrofóbicos, es decir, que reaccionan mal con el agua. Por lo que quisieras utilizar uno para lavar tus pantalones baqueros sucios. Pero en los entornos científicos, los detergentes catiónicos pueden obtener sustancias tipo gelatinosas lo más limpias posible. INYECCIÓN
DETERGENTES DE INYECCION DE VEICULOS
Los detergentes de inyección de vehículos se componen generalmente de dos o tres tipos diferentes de detergentes químicos. De acuerdo a la Enciclopedia de Química Industrial de Ullmann, los detergentes vehículos se hacen generalmente de poliisobuteneamina, entre otros productos químicos.
DETERGENTES DE ROPA
Los detergentes para la ropa que se venden comercialmente no están hechos totalmente con los productos químicos con que los detergentes industriales y científicos están hechos, de acuerdo a la Enciclopedia de Química Industrial de Ullmann. Debido a que estos se usan a menudo con agua, no pueden tener cualidades hidrofóbicas. Hidrofóbica significa que el detergente reacciona mal y posiblemente de forma peligrosa con el agua.
QUE SON LOS DETERGENTES
El detergente es una sustancia tensioactiva y anfipática que tiene la propiedad química de disolver la suciedad o las impurezas de un objeto sin corroerlo.
La palabra inglesa equivalente es detergent. El término alemán empleado es tensid, que parece más preciso, ya que hace referencia directa a sus propiedades físico-química. En medicina se entiende por deterger, limpiar una úlcera o herida, y se denominan detersorios las sustancias que se emplean para ello. Esto implica que puedan calificarse como detergentes sustancias tan dispares como la saliva, el jabón o la gasolina dependiendo de sobre qué superficies sean empleadas, ya que cuando limpian tienen un efecto detergente. También se podría definir que detergente es cualquier sustancia que tiene propiedades de disolver a otra sustancia incorporando la sustancia disuelta en la sustancia detergente inicial.
La mayoría de los detergentes son compuestos de sodio del sulfonato de benceno sustituido, denominados sulfonatos de alquilbenceno lineales (LAS). Otros son compuestos de alquilbencen sulfatos de cadena ramificada (ABS), que se degradan más lentamente que los LAS. Hasta 1970 un detergente típico de lavandería de gran potencia contenía 50% de tripolifosfato de sodio (fosfato) y sólo un 18% de LAS. Como se mencionó anteriormente es el LAS el que tiene la acción detergente, y desde entonces algunos fabricantes han reducido el porcentaje de fosfatos.
PROPIEDADES
En la vida diaria se entiende por detergentes únicamente a las sustancias que disuelven las grasas o la materia orgánica gracias a su tensoactividad. Este término pasó del lenguaje industrial al lenguaje doméstico para referirse a ellos en contraposición con el jabón. Pero en realidad, el jabón es un detergente más.
Aunque los jabones comparten estas propiedades, los jabones no son considerados en la práctica como detergentes. Los jabones deben su tensoactividad a la propiedad de sus moléculas de tener una parte hidrófila (a su vez lipófoba) y otra lipófila (a su vez hidrófoba) (v.gr. molécula anfifílica) y poder emulsionar la suciedad insoluble en agua. En el jabón, esta propiedad se obtiene al hidrolizar un ácido graso de cadena larga con una sal alcalina, frecuentemente de sodio o de calcio. Este proceso se denomina saponificación. El extremo de la molécula que contiene al ácido graso es lipófilo, y el que contiene al átomo alcalino es hidrófilo. Ésta fue básicamente la única sustancia tensoactiva utilizada a nivel doméstico hasta mediados del siglo XX. Cuando aparecieron las lavadoras automáticas se creó una demanda progresiva de sustancias más activas y que se comportasen mejor en aguas duras, (más ricas en calcio), ya que éstas aumentaban la hidrosolubilidad del jabón, con lo que era arrastrado antes, disminuyendo el tiempo de contacto entre el mismo y la ropa. Esto se sumó a la escasez de jabón que se había producido durante la Segunda Guerra Mundial. Aparecieron en el mercado doméstico productos detergentes de origen industrial que fueron incluyendo mezclas de tensoactivos con otras sustancias, (coadyuvantes, como los polifosfatos, silicatos, carbonatos y perboratos, y agentes auxiliares que incluyen entre otros enzimas, sustancias fluorescentes, extabilizadores de espuma, colorantes y perfumes). Los primeros detergentes de este tipo, derivados del benceno, se utilizaron ampliamente en los años 40 y 50, pero no eran solubles ni biodegradables, lo que los hacía ecológicamente dañinos. Una segunda generación de detergentes, los alquilsulfonatos lineales, resultan menos tóxicos al ser biodegradables
El primer detergente (jabonoso) se fabricó en Alemania en 1906, y consistía en una mezcla de jabón tradicional al que se añadió perborato y silicato sódicos. Se denominó con las tres primeras letras de cada añadido, Pers